METHYL FOLATE 400UG (ÁCIDO FÓLICO)
LAMBERTS Forma naturalmente activa de folato lista para ser utilizada por el cuerpo. BOTE PL - 60 - TABS. - Embalaje:¡Premio al mejor producto VMS 2023 (Mejor suplemento de Vitaminas y Minerales) por la Nutrition I-Mag, una revista digital gratuita para profesionales y estudiantes de terapia nutricional!
Metil Folato 400 µg utiliza la forma metilada de folato (ácido fólico) para una absorción y utilización óptima en el cuerpo.
La metilación es la reacción química en el cuerpo por la cual una molécula pequeña que se llama grupo metilo se une a ADN, proteínas u otras moléculas, y se estima que entre el 30% y el 40% de la población no puede metilar el folato, por lo que necesitará utilizar una forma de folato biológicamente activa para garantizar que los procesos de metilación no se limiten en el organismo.
La metilación es esencial para la activación de muchas moléculas, y la optimización del proceso de metilación también se asocia con la reducción del nivel de homocisteína. trigo, cebada, soja, huevos, leche (y productos lácteos), lactosa, frutos secos, sulfitos y gluten.
Nuestro Methyl Folate:
- Proporciona 400 μg de ácido fólico (L- Metilfolato de calcio) por tableta diaria.
- SIN Ingredientes irradiados.
- SIN OGM (Organismos Genéticamente Modificados).
- Libre de: trigo, cebada, soja, huevos, leche (y productos lácteos), lactosa, frutos secos, sulfitos y gluten.
- No testado en animales.
- Apto para Vegetarianos y Veganos.
- Elaborado en el Reino Unido bajo las estrictas normas de fabricación GMP.
Beneficios:
Ácido Fólico. Contribuye:
- Al crecimiento de los tejidos maternos durante el embarazo.
- A la síntesis normal de aminoácidos y a la formación normal de células sanguíneas.
- Al metabolismo normal de la homocisteína y al proceso de división celular.
- Al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la función psicológica normal.
- A la reducción del cansancio y la fatiga.
Esta vitamina hidrosoluble fue identificada en la década de 1940, cuando fue extraída a partir de las espinacas. Sus fuentes principales son los vegetales de hoja verde, legumbres, algunas frutas y alimentos fortificados como los cereales. Sin embargo, la cocción y el almacenamiento pueden reducir sus niveles en los alimentos.












